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- Luz de marzo
- Compromiso-
- Sonetos para una tarde de verano
- Más allá de las palabras
- Página
- Pulso
- Una luz en la luz
- Dhyana (en meditación)
- Cuaderno del vacío
- Esencia
- Ser
- Poemas de amor
_______________________________

TE INVITO A VISITAR TAMBIÉN UNA LUZ EN LA LUZ -Blog de Luis Ángel Barquín sobre la Palabra Poética Universal: Poemas, Textos sobre la Poesía y la Creación Artística-

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domingo, 12 de julio de 2009

PAUL CELAN -POEMAS MÍSTICOS-

CIÉGATE

Ciégate para siempre:
también la eternidad está llena de ojos,
allí
se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes
al término en que han aparecido,
allí
se extingue lo que del lenguaje
también te ha retirado con un gesto,
lo que dejabas iniciarse como
la danza de dos palabras sólo hechas
de otoño y seda y nada.

De “Cambio de aliento” 1967
Versión de José Ángel Valente

CRISTAL

No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.

Siete noches más arriba
pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro
insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde
se escucha el rumor de la cisterna.

De “Amapola y memoria” 1952
Versión de José María Pérez Gay

CUALQUIER PIEDRA QUE LEVANTES

Cualquier piedra que levantes,
desnudas
a los que piden la salvaguardia de las piedras:
desnudos
renuevan el entramado desde hoy.

Cualquier árbol que abatas,
armas el lecho en donde
las almas nuevamente se acumulan,
como si no temblase a su vez este
eón.

Cualquier palabra que pronuncies,
das las gracias
a la corrupción.

De “Umbral en umbral” 1955
Versión de José Ángel Valente

EN LOS RÍOS

En los ríos, al norte del futuro,
tiendo la red que tú
titubeante cargas
de escritura de piedras,
sombras.

De “Cambio de aliento” 1967
Versión de José Ángel Valente

ESA ÚNICA…

Esa única
noche
de estrellas
propias.
Enhebrada de aliento de cenizas
hora va, hora viene,
por el sombreado de los párpados
de ojos cerrados de sueño,
reafilados
en almas
finas como flechas,
enmudecidas en la plática
con tartaleantes
carcajes con barbas
de algas aéreas.
Una colma
concha de luz pasa
por una conciencia.

De “Soles filamentos” 1968
Versión de José Luis Reina Palazón
Obras completas - Editorial Trota 1999

HABÍA

Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

De "La rosa de nadie" 1963
Versión de José Ángel Valente

HABLA TAMBIÉN TÚ...

Habla también tú
sé el último en hablar,
di tu decir.

Habla,

pero no separes el No del Sí.
Y da a tu decir sentido:
dale sombra.

Dale sombra bastante,
dale tanta
cuanta en torno de ti tú sabes extendida entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira en torno:
ve cómo alrededor todo se hace viviente
¡En la muerte! ¡Viviente!
Dice la verdad quien dice sombra.

Pero se estrecha ahora el lugar donde estás:
¿Adónde ahora, despojado de sombra, adónde?
Asciende. Tanteante, asciende.
Te haces más sutil, más irreconocible, más fino.

Más fino: un hilo
por el que quiere descender la estrella
para abajo nadar, al fondo,
donde se ve brillar: sobre móviles dunas
de palabras errantes.

De “Umbral en umbral” 1955
Versión de José Ángel Valente

LOS CÁNTAROS

Para Klaus Demus

En las largas mesas del tiempo
beben los cántaros de Dios.
Beben hasta el fondo los ojos de los videntes y
los ojos de los ciegos,
los corazones de las sombras imperantes,
la mejilla hundida de la tarde.
Son los más poderosos bebedores:
igual se llevan a la boca lo vacío que lo lleno
y no rebosan de espuma como tú o yo.

De “Amapola y memoria” 1952
Versión de José Ángel Valente

MANDORLA

En la almendra -¿qué hay en la almendra?
La Nada.
La Nada está en la almendra.
Allí está, está.

En la Nada -¿quién está? El Rey.
Allí está el Rey, el Rey.
Allí está, está.

xxxxxxxxxxxxBucle de judío, no llegarás al gris.

Y tu ojo -¿dónde está tu ojo?
Tu ojo está frente a la almendra.
Tu ojo frente a la Nada está.
Apoya al rey.
Así está allí, está.

xxxxxxxxxxxxxxBucle de hombre, no llegarás al gris
xxxxxxxxxxxxxxVacía almendra, azul real.

De “La rosa de nadie” 1963
Versión de José Ángel Valente

NO OBRES DE ANTEMANO...

No obres de antemano,
no envíes nada fuera,
mantente
dentro:

transfundido de nada,
libre de cualquier
plegaria,
sutilmente acordado según
a pre-inscripción
insuperable,

yo te acojo
en lugar de toda
paz.

De “Compulsión de luz” 1970
Versión de José Ángel Valente

OÍ DECIR

Oí decir que en el agua
hay una piedra y un círculo
y sobre el agua una palabra,
que pone el círculo en torno a la piedra.

Yo miré mi álamo descender hacia el agua,
miré cómo su brazo se alargó hacia la hondura,
miré sus raíces vueltas al cielo implorando noche.

Yo no corrí tras ellas,
sólo recogí del suelo esa migaja
que tiene de tu ojo la figura y la nobleza,
te quité del cuello la cadena de los dichos
y con ella adorné la mesa donde yace la migaja.

Y ya no vi más a mi álamo.

De “Umbral en umbral” 1955
Versión de Pablo Oyarzun

Paul Celan

miércoles, 1 de abril de 2009

TRAKL-WEBERN -POEMAS MÍSTICOS-

Para voz y cuatro instrumentos

Diario asoma el amarillo sol en la colina.

Bello es el bosque, el oscuro animal, el hombre,
cazador o pastor.


Rojo se eleva en el estanque verde el pez.

Bajo el redondo cielo el pescador desliza
su barca azul.


Maduran lentos la uva, el grano.

Al extinguirse quietamente el día
el bien y el mal ya son.


Cuando la noche cae, el caminante
alza despacio sus pesados párpados.


Rompe desde un sombrío abismo el sol.

Trakl-Webern (Versión de José Ángel Valente)

lunes, 2 de marzo de 2009

JOSÉ LEZAMA LIMA -POEMAS MÍSTICOS-

CAÍDA LA HOJA MIRO...

Caída la hoja miro,

ya que tu olvido decrece
la calidad del suspiro
que firme en la voz se mece.

La sombra de tu retiro
no a la noche pertenece,
si insisto y la sombra admiro
tu ausencia no viene y crece.

La sustancia del vacío
sólo halla su concierto
elaborando el desvelo

que presagia el cuerpo yerto.
Diosa perdida en el cielo,
yo con el cuerpo porfío.

CUERPO DESNUDO

Cuerpo desnudo en la barca.

Pez duerme junto al desnudo
que huido del cuerpo vierte
un nuevo punto plateado.

Entre el boscaje y el punto
estática barca exhala.
Tiembla en mi cuello la brisa
y el ave se evaporaba.

El imán entre las hojas
teje una doble corona.
Sólo una rama caída

ilesa la barca escoge
el árbol que rememora
sueño de sierpe a la sombra.

LO INAUDIBLE

Es inaudible,

no podremos saber si las hojas
se acumulan y suenan al encaramarse
la mirona lagartija sobre la hoja.
Nos roza la frente
y creemos que es un pañuelo
que nos está tapando los ojos.
El oro caminaba
después hacia la hoja
y la hoja iba hacia la casa
vacía del otoño, donde lo inaudible
se abrazaba con lo invisible
en un silencioso gesto de júbilo.
Lo inaudible
gustaba del vuelo de las hojas,
reposaba entre el árbol inmóvil
y el río de móvil memoria.
Mientras lo inaudible lograba
su reino, la casa oscilaba,
pero su interior permanecía intocable.
De pronto, una chispa
se unió a lo inaudible
y comenzó a arder escondido
debajo del sonido facetado del espejo.
La casa recuperó su movilidad
y comenzó de nuevo a navegar.

José Lezama Lima

lunes, 9 de febrero de 2009

MARIO BENEDETTI -POEMAS MÍSTICOS-

DESDE LOS AFECTOS

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha...
Que cuesta ser sensible y no herirse...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder también puede ser avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...
Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

Mario Benedetti

domingo, 1 de febrero de 2009

JOSÉ ÁNGEL VALENTE -POEMAS MÍSTICOS-

RAÍZ DE FRAGMENTOS DE UN LIBRO FUTURO

SUPO,
después de mucho tiempo en la espera metódica
de quien aguarda un día
el seco golpe del azar,
que sólo en su omisión o en su vacío
el último fragmento llegaría a existir.

SUBE EN NOSOTROS

SUBE en nosotros
el nivel de la sombra.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXMuy Despacio
sube la noche.
XXXXXXXXXXXXAbajo brilla
radiante un sol oscuro.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXLlama.
Nos llama.
XXXXXXXXXVértigo
sin tiempo.
XXXXXXXXXXDime,
ahora que sentado al borde de las aguas
veo pasar la sombra que me lleva, dime,
¿se irá con ella tu indeleble memoria?

TAMQUAM CENTRUM CIRCULI

LA memoria nos abre luminosos
corredores de sombra.

Bajamos lentos por su lenta luz
hasta la entraña de la noche.

El rayo de tiniebla.

Descendí hasta su centro,
puse mi planta en un lugar en donde
penetrar no se puede
si se quiere el retorno.

Se oye tan sólo una infinita escucha.
Bajé desde mí mismo
hasta tu centro, dios, hasta tu rostro
que nadie puede ver y sólo
en esta cegadora, en esta oscura
explosión de la luz se manifiesta.

NI SIQUIERA

TODO parecería ahora
llevarte a la extinción.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXAbandonado
de la sola palabra que tal vez aún podría
levantarme hacia ti.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXNo estás.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXNo está
la tu sola palabra.

Se espesa en torno el reino de lo gris.

Un ave cae
del centro mismo de su vuelo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXEl agua
del manantial, impura, ciega
los pozos de la sed.
XXXXXXXXXXXXXXXXXEn esta noche
no busques luz ni abrigo,
no busques lealtad
ni amor.
XXXXXXXXXXXXXXXXXEstás sentado
enfrente de ti mismo y ni siquiera
puedes mirarte con piedad.

LA CERTEZA

CAMINABAS despacio.

Tu cuerpo fatigado aún arrastraba
la absoluta ruina
de ti.

Te acariciaba tenuemente el sol.
Tú ibas disolviéndote en su luz.

Quedaban todavía algunos pasos.
¿Hacia dónde?
XXXXXXXXXXXXNi siquiera sabías
con certeza cuántos podrías dar.

EL VISITANTE

ALGUIEN me dice
que un hombre joven viene
de tiempo en tiempo a visitar tu tumba.

Desbroza los hierbajos.

Un hombre joven, dicen, bello
con un sombrero campesino.

Interrogado, dijo
ser un amigo de tus familiares.

¿Quién es esa figura que así acude?

Tal vez eres tú mismo que regresas
para ver dónde estás y depositas
al pie de tus cenizas,
húmedo, un ramo
de lluvia o de tristeza.


INMINENCIA DEL PLENILUNIO

SE va poniendo grande
y redonda, carnal, la luna.


Creciente está desde su propia entraña.
Espejo o vientre
luminoso de un dios que la fecunda.


Su luz no es suya, pero el don es suyo.

Luna solar que el día me arrebata.

Permanece en el cielo para siempre,
perpetuamente derramada madre.


Ven, reaparece.
XXXXXXXXXXXXXXCeleste acude o vuelve.
Jamás te ocultes, duradera, danos
la paz.


RETORNO


TU imagen melancólica
en el cristal tan tenue
borrada por la lluvia
es la imagen de un niño
que aún se asoma a su adentro
buscando a tientas la quebrada imagen
de lo que quiso ser.


DÍAS DE OCTUBRE DE 1996

EL amarillo, el verde, el encendido
rojo sólo para morir
bajo el tendido velo del otoño.


La luz no está en la luz, está en las cosas
que arden de luz tenaz bajo la lluvia.


Nada tiene más fuego en sus entrañas
que la melancolía ardiente de esta hora.


Nada tiene más fuego que la ausencia.

¿Llorar?
XXXXXXXLloradme nunca.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXMe he perdido
con el aire en las bóvedas tan bajas
de un cielo que, piadoso, me disuelve.

MEMORIA


COMO pan vino la palabra,
como fragmento de crujiente pan
fue dada,
igual que pan que alimentase el cuerpo
de materia celeste.


Vino, compartimos su íntima sustancia
en la cena final del sacrificio.


Y nos hicimos hálito, sólo soplo de voz.

Palabra, cuerpo, espíritu.

El don había sido consumado.

PRESENCIA

TU súbita presencia.

Toda tu luz irrumpe duradera,
dura como la piedra.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXVienes
tan inmóvil, tan adentro de ti.
Lo hondo.
XXXXXXXXXEn tu sola existencia,
tu sola luz, estás
ardiendo para siempre.


OBRADOIRO

LA verdinegra
ascensión amarilla de la piedra
sobre el fondo oscuro, solitario, del aire.


Enfrente, lejos, el crepúsculo
que tiene aún un lecho
de roja luz,
delgado lecho o borde ardiente, ardido,
para la claridad,
la última, que como velo tenue
mantuviera la mano
de una diosa desnuda.


La lenta piedra va
escondiéndose en sombra
por sus entrañas mismas engendrada.


La piedra ha parido la noche.

Ha dado a luz la noche.

Luz-noche, acógenos en ti,
en tu secreto seno.
XXXXXXXXXXXXXXXXAcaso somos
el no posible anuncio del día venidero.


ORILLAS DEL SAR

ESTABAS desleída en la dulzura
de los secretos jugos de tu cuerpo
y te llevaba el agua
como a una larga cabellera verde
engendrada en los limos
obstinados del fondo.


Era tu forma ese deshacimiento.
Brotar.

XXXXXXXFluir.
XXXXXXXXXXXXAbandonarse.

Bajaba el aire hasta los límites
perfectos de tu piel.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXBlancura.
Y ya oblicuo, el poniente la encendía
para nacer de ti aquella tarde
de qué lugar, qué tiempo, qué memoria.

LA NADA


Los sentidos saltan sobre los pensamientos.
Eckhart


ESTÁS
en tu luz no visible, no engendrado,
único, el único.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXSe posa tu mirada
en la ausencia de ti o en la no descifrable
irrupción de tu forma en tu vacío.


Y allí dejas la huella de tu paso.

Salí tras ti.
XXXXXXXXXXDevuélveme a tus ojos
que llevo en mis entrañas dibujados.

LUNA

VIENES.
XXXXXXXNo estás.
XXXXXXXXXXXXXXDesapareces.


Hay duras ráfagas de viento.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXEspesas nubes.
Vienes de pronto.
XXXXXXXXXXXXXXXEn luz te manifiestas.


Un instante tan sólo.

Deja caer tu no palpable velo
en la ciega raíz de nuestros sueños.


VACÍO

TODO está roto, mutilado, mudo,
caído a ciegas
desde un cielo sombrío.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXNada
me alumbra en esta hora.


El otoño destila delgadas babas pálidas
que amenazan la tenue
cintura de los álamos,
grises los álamos de plata gris al borde
de tanta y tanta noche.


—¿Dónde estás tú?, pregunto, y sólo
ese yo que soy tú podría responderme.


Hay un eco infinito en los vacíos
desvanes tristes de la infancia perdida.
Y no encuentro las huellas de tu paso,
que tal vez fuera el mío.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX¿Cuándo?
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX¿Dónde?


DESHACIMIENTO


SE va deshaciendo en leves jirones
de nada el mundo.


El viento del otoño barre los secretos
reductos últimos del corazón.
Su tenue llama, apenas palpitante, acaso
se quisiera extinguir.


¿Quién seguirá por ti contigo?
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXNadie.
Nadie es el nombre de las tantas formas
de tu nunca completa rotación.


Y ahora, ante los hilos de la sombra
donde no está tu imagen reflejada,
dime, si puedes,
¿quién podría aún nacer?


OCTUBRE, 1997


EL verde lentamente iba del rojo al amarillo.

No había un ave en el cielo tranquilo.

Quietud.
XXXXXXXXPor el camino que atraviesa el bosque
una silueta apenas se dibuja.


La tarde baja hasta tus labios húmedos.

Caer.
XXXXXDesvanecerse,
para nunca morir,
en las entrañas hondas de este sueño.


FIGURA

ESTA acidez me es grata al corazón
si no estuviera a punto de expirar.


Abre aún la ventana en la que el aire
agolpa pájaros desde el bosque amarillo
donde aún empieza a clarear la luz.


Llama a mi puerta.
XXXXXXXXXXXXXXXXXDime
quién eres tú que ahora llegas
cuando todo parece terminar.


Cabellera del tiempo arrastra noches
como ríos sin término
hacia el adiós.


Amiga, vuelve
a la vida, tú que puedes aún.


En la otra orilla tu figura blanca,
erguida, guarda el solo testimonio
cierto de mí.


EL VUELO

AHORA no tienes, corazón, el vuelo
que te llevaba a las más altas cumbres.


Lates, reptante, entre las hojas secas
del amarillo otoño.


¿Y hasta cuándo en la secreta larva de ti?

¿Volverás a nacer en la mañana,
a respirar la frialdad del aire
donde hay un pájaro?
XXXXXXXXXXXXXXXXXX¿Lo oyes?


Canta arriba, en las cimas,
como tú, como entonces.


Tú eres sólo latir cobijado en lo oscuro.

Al pájaro que fuiste dedicas este canto.

ISLA

SALIR del tiempo.
XXXXXXXXXXXXXXXSuspender el claro
corazón del día.
XXXXXXXXXXXXXXAve.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXPalabra.
Vuelo en el vacío.
XXXXXXXXXXXXXXXXEn lo nunca
posible.
Ven, anégame en este largo olvido.


Ya no hay puentes:
XXXXXXXXXXXXXXXXXSosténme en el no tiempo,
en la no duración,
en el lugar donde no estoy, no soy, o sólo
en el seno secreto de las aguas.


EL FUEGO

EL recuerdo incendiado
arde como el amor.


Venid, oh dioses, con el sacro fuego
cubrid de mantos rojos la alta pira
donde mi cuerpo está.


Arde lo que ha ardido.

No se consume la encendida llama
porque nadar aún sabe el agua fría.


Palpita el cielo.
XXXXXXXXXXXXXXY lentamente
entro en el seno inmenso
de ti, la nada.
XXXXXXXXXXXXCuerpo sólo
solar.


HORIZONTE

INTERMINABLE término al que llego,
donde nada termina,
donde el no ser empieza
interminablemente a ser
pura inminencia.


ME CRUZAS

ME cruzas, muerte, con tu enorme manto
de enredaderas amarillas.


Me miras fijamente.
xxxxxxxxxxXxxxxxxxxDesde antiguo
me conoces y yo a ti.


Lenta, muy lenta, muerte, en la belleza
tan lenta del otoño.

Si ésta fuese la hora
dame la mano, muerte, para entrar contigo
en el dorado reino de las sombras.


FONDO

NOS baja la guitarra
al fondo del adentro.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXFondo
en donde vibra el fondo.


El llanto.
XXXXXXXXEl fondo.


Qué solos nos quedamos frente a frente
mi tú, mi yo.
XXXXXXXXXXXXQué solos.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXSoleá.

ESPEJO

CUANDO te veo así, mi cuerpo, tan caído
por todos los rincones más oscuros
del alma, en ti me miro,
igual que en un espejo de infinitas imágenes,
sin acertar cuál de entre ellas
somos más tú y yo que las restantes.
Morir.
Tal vez morir no sea más que esto,
volver suavemente, cuerpo,
el perfil de tu rostro en los espejos
hacia el lado más puro de la sombra.


CENTRO

Y todos los poemas que he escrito
vuelven a mí nocturnos.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXMe revelan
sus más turbios secretos.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXMe conducen
por lentos corredores
de lenta sombra hacia qué reino oscuro
por nadie conocido
y cuando ya no puedo
volver, me dan la clave del enigma
en la pregunta misma sin respuesta
que hace nacer la luz de mis pupilas ciegas.

ROMPER EL DÍA


VACÍO.
XXXXXXNo tener,
no sentir el calor de tu cuerpo.


TIEMPO

ESTE tiempo vacío, blanco, extenso,
su lenta progresión hacia la sombra.
No se oye la voz.
XXXXXXXXXXXXXXXNo canta.
Ni engendra una figura otra figura.
Ni vuela un pájaro.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXSe esconde
en los oscuros pliegues de la noche.
No viene a mí la luz como solía.
No me despierta a más ventura el aire
para solo seguir su largo vuelo.
No hay antes ni después.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXAndamos para nunca llegar,
oh nunca, adonde.
Me detengo.
XXXXXXXXXXXEfímera
construyo mi morada.
Trazo un gran círculo en la arena
de este desierto o tiempo donde espero
y todo se detiene y yo soy sólo
el punto o centro no visible o tenue


José Ángel Valente

sábado, 24 de enero de 2009

SILVIA PLATH -POEMAS MÍSTICOS-

LORELEI

No es noche ésta de ahogarse:
luna llena, reacio
río bajo luz suave,

acuosas nieblas bajan
tupidas como redes
cuyos dueños reposan,

traduciéndose en vidrio
lúcido mientras flotan
las torres del castillo

hacia mí hiriendo el rostro
del silencio. Ascienden
sus miembros poderosos

y álgidos, pelo grave
más que mármol, y cantan
de un mundo más amable

que ninguno. Estos cantos,
hermanas, sobrepasan
al oído gastado

que aquí, en el campo, escucha
bajo el orden impuesto.
La armonía caduca
el orden que vosotras
sitiáis con vuestras voces.
Vivís entre las rocas

de oníricas promesas
de refugio. De día
bajáis de la pereza,

de altas ventanas. Peor
que vuestro enloquecido
canto o mudez. La voz

de vuestro fondo llama:
embriaguez del abismo.
Oh río, veo tu larga
y honda línea argentina,
esas diosas de paz.
Piedra, piedra, me abismas.

ESPEJO

Soy de plata y exacto. Sin prejuicios.
Y cuanto veo trago sin tardanza
tal y como es, intacto de amor u odio.
No soy cruel, solamente veraz:
ojo cuadrangular de un diosecillo.
En la pared opuesta paso el tiempo
meditando: rosa, moteada. Tanto ha que la miro
que es parte de mi corazón. Pero se mueve.
Rostros y oscuridad nos separan

sin cesar. Ahora soy un lago. Ciérnese
sobre mí una mujer, busca mi alcance.
Vuélvese a esos falaces, las luciérnagas
de la luna. Su espalda veo, fielmente
la reflejo. Ella me paga con lágrimas
y ademanes. Le importa. Ella va y viene.
Su rostro con la noche sustituye
las mañanas. Me ahogó niña y vieja.

Silvia Plath

FERNANDO PESSOA -POEMAS MÍSTICOS-

EN LA GRAN OSCILACIÓN...

En la gran oscilación
entre creer y no creer,
el corazón se trastorna
lleno de nada saber.

Y, ajeno a lo que sabía
por no saber lo que es,
sólo un instante le cabe,
que es el conocer la fe.

Fe que los astros conocen
porque es la araña que está
en la tela que ellos tejen,
y es vida que había ya.

AUTOPSICOGRAFÍA

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente.
Y quienes leen lo que escribe,
sienten, en el dolor leído,
no los dos que el poeta vive
sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón.

-versión de Santiago Kovadloff-

LLUEVE EN SILENCIO

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda
y no hace ruido sino con sosiego.
El cielo duerme. Cuando el alma es viuda
de algo que ignora, el sentimiento es ciego.
Llueve. De mí (de este que soy) reniego...

Tan dulce es esta lluvia de escuchar
(no parece de nubes) que parece
que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece.
Llueve. Nada apetece...

No pasa el viento, cielo no hay que sienta.
Llueve lejana e indistintamente,
como una cosa cierta que nos mienta,
como un deseo grande que nos miente.
Llueve. Nada en mí siente...

-Versión de Ángel Crespo-

ODA (*)

Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas.
Por eso la luna brilla toda
en cada lago, porque alta vive.

(*) De heterónimo Ricardo Reis


TENGO TANTO SENTIMIENTO...

Tengo tanto sentimiento
que es frecuente persuadirme
de que soy sentimental,
mas reconozco, al medirme,
que todo esto es pensamiento
que yo no sentí al final.

Tenemos, quienes vivimos,
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única en que existimos
es la que está dividida
entre la cierta y la errada.

Mas a cuál de verdadera
o errada el nombre conviene
nadie lo sabrá explicar;
y vivimos de manera
que la vida que uno tiene
es la que él se ha de pensar.

-versión de Ángel Crespo-


NAVIDAD

Un Dios ha nacido. Otros mueren. La realidad
que no ha venido ni se ha ido: un cambio de Error.
Tenemos ahora otra Eternidad,
y siempre lo pasado fué mejor.
Ciega, la ciencia trabaja en el inútil suelo.
Loca, la Fé vive el sueño de su culto.
Un nuevo Dios es una palabra -o un nuevo sonido-.
No busques ni tampoco creas: todo está oculto.

(? 1922) -versión de Rafael Díaz Borbón-

Fernando Pessoa


viernes, 23 de enero de 2009

VICENTE ALEIXANDRE -POEMAS MÍSTICOS-

LAS MANOS

Mira tu mano, que despacio se mueve,

transparente, tangible, atravesada por la luz,
hermosa, viva, casi humana en la noche.
Con reflejo de luna, con dolor de mejilla,
con vaguedad de sueño,

mírala así crecer, mientras alzas el brazo,

búsqueda inútil de una noche perdida,
ala de luz que cruzando en silencio
toca carnal esa bóveda oscura.

No fosforece tu pesar, no ha atrapado

ese caliente palpitar de otro vuelo.
Mano volante perseguida: pareja.
Dulces, oscuras, apagadas, cruzáis.

Sois las amantes vocaciones, los signos

que en la tiniebla sin sonido se apelan.
Cielo extinguido de luceros que, tibios,
campo a los vuelos silenciosos te brindas.

Manos de amantes que murieron, recientes,

manos con vida que volantes se buscan
y cuando chocan y se estrechan encienden
sobre los hombres una luna instantánea.

REPOSO

Una tristeza del tamaño de un pájaro.
Un aro limpio, una oquedad, un siglo.
Este pasar despacio sin sonido,
esperando el gemido de lo oscuro.
Oh tú, mármol de carne soberana.
Resplandor que traspasas los encantos,
partiendo en dos la piedra derribada.
Oh sangre, oh sangre, oh ese reloj que pulsa
los cardos cuando crecen, cuando arañan
las gargantas partidas por el beso.

Oh esa luz sin espinas que acaricia
la postrer ignorancia que es la muerte.

CERRADA

CAMPO desnudo. Sola
la noche inerme. El viento
insinúa latidos
sordos contra sus lienzos.

La sombra a plomo ciñe,
fría, sobre su seno
su seda grave, negra,
cerrada. Queda opreso

el bulto así en materia
de noche, insigne, quieto
sobre el límpido plano
retrasado del cielo.

Hay estrellas fallidas.
Pulidos goznes. Hielos
flotan a la deriva
en lo alto. Fríos lentos.

Una sombra que pasa,
sobre el contorno serio
y mudo bate, adusta,
su látigo secreto.

Flagelación. Corales
de sangre o luz o fuego
bajo el cendal se auguran,
vetean, ceden luego.

O carne o luz de carne,
profunda. Vive el viento
porque anticipa ráfagas,
cruces, pausas, silencios.

Vicente Aleixandre

martes, 6 de enero de 2009

RABINDRANATH TAGORE -POEMAS MÍSTICOS-

EL CAMINANTE

No me preguntes
Qué es la salvación
O dónde encontrarla,
No soy investigador, sino sólo poeta...
Vivo pegado a esta tierra.
Ante mí fluye el río de la vida...
Llevando en su corriente
Luz y sombra, bien y mal,
Ganancia y pérdida, lágrimas y risas,
cosas que se entremezclan
¡Y se olvidan!
Sobre sus aguas
El alba llega con profundos matices,
El ocaso extiende su velo carmesí,
Y los rayos lunares caen como el suave tacto de una madre.
En la noche oscura
Las estrellas elevan sus oraciones;
Sobre sus olas
La madhuri ofrece sus dones,
Y las aves destilan sus cantos.
Cuando al ritmo de las olas
Silencioso baila mi corazón,
Entonces en ese ritmo
Están mis límites y mi libertad.
No deseo conservar nada
Ni aferrarme a nada.
Desatando los nudos de la unión y la separación,
Quiero flotar con el Todo,
Alzando mis velas al viento flotante.

¡Oh gran Caminante!
Para ti se abren los diez caminos
En los confines de la tierra,
No tienes templo, ni cielo,
Ni extremo final.

A cada paso tocas el sagrado suelo.
Caminando a tu lado, ¡Oh, Incansable!
Encuentro la salvación
En el tesoro del camino.
En luz y sombra,
En las páginas siempre nuevas de la creación,
En cada nuevo momento de disolución
Resuena el ritmo de tus danzas y canciones.

JUICIO

No juzgues...

Donde habitas no es más que un mínimo rincón de esta tierra.
Hasta donde tus ojos llegan
Alcanzan tan poco...
A lo poco que oyes
Añades tu propia voz.
Mantienes bien y mal, blanco y negro,
Cuidadosamente separados.
En vano trazas una línea
Para establecer un límite.

Si hay una melodía escondida en tu interior,

Despiértala cuando recorras el camino.
En la canción no hay argumento,
Ni llamada al trabajo...
A quién le agrade responderá,
A quien le agrade no pasará impasible.
¿Qué importa que unos hombres sean buenos
Y otros no lo sean?
Son viajeros del mismo camino.

No juzgues,
¡Ay!, el tiempo vuela
Y todo debate es inútil.
Mira, las flores florecen en el borde del bosque,
Trayendo un mensaje del cielo,
Porque es un amigo de la tierra;
En las lluvias de julio
La yerba inunda la tierra de verde,
Y llena su copa hasta el borde.
Olvidando la identidad,
Llena tu corazón de sencilla alegría.
Viajero,
Disperso libremente a lo largo del camino
El tesoro se reúne a medida que caminas.

Rabindranath Tagore

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ -POEMAS MÍSTICOS-

[TIRA LA PIEDRA DE HOY]

Tira la piedra de hoy,
olvida y duerme. Si es luz,
mañana la encontrarás,
ante la aurora, hecha sol.

EL VIAJE DEFINITIVO

...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

PUERTO

Dormido, nuestro cuerpo
es el ancla
que nuestra alma deja
en el fondo del mar de nuestra vida.

DESDE DENTRO

Rompió mi alma con oro.
Y como májica palmera
reclinada en su luz,
me acarició, mirándome
desde dentro, los ojos.
Me dijo con sus iris;
“Seré la plenitud
de tus horas medianas.
Subiré con hervor tu hastío,
daré a tu duda espuma”.
Desde entonces ¡qué paz!
no tiendo ya hacia fuera
mis manos. Lo infinito
está dentro. Yo soy
el horizonte recojido.
Ella, Poesía, Amor, el centro
indudable.

CON TU VOZ

Cuando esté con las raíces
llámame tú con tu voz.
Me parecerá que entra
temblando la luz del sol.

LUNA GRANDE

La puerta está abierta;
el grillo cantando.
¿Andas tú desnuda
por el campo?

Como un agua eterna,
por todo entra y sale.
¿Andas tú desnuda
por el aire?

La albahaca no duerme,
la hormiga trabaja.
¿Andas tú desnuda
por la casa?

DESVELO

Se va la noche, negro toro
-plena carne de luto, de espanto y de misterio-,
que ha bramado terrible, inmensamente,
al temor sudoroso de todos los caídos;
y el día viene, niño fresco,
pidiendo confianza, amor y risa
-niño que, allá muy lejos,
en los arcanos donde
se encuentran los comienzos con los fines,
ha jugado un momento,
por no sé qué pradera
de luz y sombra,
con el toro que huía-.

MADRUGADA
(Entresueño)

Vamos llegando en el tren.
Oscuro frío, tranquilo.


Y parece
-en un trastorno constante-
que llegamos a la vida,
de la muerte; que llegamos
a la muerte, de la vida.

Cantan gallos, no se sabe
si en la vida, si en la muerte
-en un trastorno constante-.
Oscuro frío tranquilo.

SUAVIDAD

¿Sostiene la hoja seca
a la luz que la encanta,
o la luz
a la hoja encantada?

EL PAJARITO VERDE

En el río me voy,
adonde quiera el agua,
entre las dos orillas.

Desde las dos orillas,
¡cómo me miro yo bajando por el agua
quieto en todo lo bello
que paso –lo que fue…–¡
¡Adiós, adiós! ¡Qué grato es irse,
cuando se queda uno en todo!

Juan Ramón Jiménez



sábado, 27 de septiembre de 2008

SALINAS, PEDRO -POEMAS MÍSTICOS-

TE BUSQUÉ POR LA DUDA

Te busqué por la duda:
no te encontraba nunca.
Me fui a tu encuentro
por el dolor.
Tú no venías por allí.
Me metí en lo más hondo
por ver si, al fin, estabas.
Por la angustia,
desgarradora, hiriéndome.
Tú no surgías nunca de la herida.
Y nadie me hizo señas
-un jardín o tus labios,
con árboles, con besos-;
nadie me dijo
-por eso te perdí-
que tú ibas por las últimas
terrazas de la risa,
del gozo, de lo cierto.
Que a ti te encontraba
en las cimas del beso
si duda y sin mañana.
En el vértice puro
de la alegría alta,
multiplicando júbilos
por júbilos, por risas,
por placeres.
Apuntando en el aire
las cifras fabulosas,
sin peso de tu dicha.

FE MÍA

No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.


TÚ NO LAS PUEDES VER

Tú no las puedes ver;
yo, sí.
Claras, redondas, tibias.
Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.
y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.
¿Astros?

no las puedes besar.
Las beso yo por ti.
Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.
¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.
¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?
Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.
Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.
Y su nombre también.
(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)


A TI SÓLO SE LLEGA

A ti sólo se llega
por ti. Te espero.
Yo sí que sé dónde estoy,
mi ciudad, la calle, el nombre
por el que todos me llaman.
Pero no sé dónde estuve
contigo.
Allí me llevaste tú.
¿Cómo
iba a aprender el camino
si yo no miraba a nada
más que a ti,
si el camino era tu andar,
y el final
fue cuando tú te paraste?
¿Qué más podía haber ya
que tú ofrecida, mirándome?
Pero ahora,
¡qué desterrado, qué ausente
es estar donde uno está!
Espero, pasan los trenes,
los azares, las miradas.
Me llevarían adonde
nunca he estado. Pero yo
no quiero los cielos nuevos.
Yo quiero estar donde estuve.
Contigo, volver.
¡Qué novedad tan inmensa
eso, volver otra vez,
repetir lo nunca igual
de aquel asombro infinito!
Y mientras no vengas tú
yo me quedaré en la orilla
de los vuelos, de los sueños,
de la estelas, inmóvil!
Porque sé que adonde estuve
ni alas, ni ruedas, ni velas
llevan.
Porque sé que adonde estuve
sólo
se va contigo, por ti.


PERDÓNAME POR IR ASÍ BUSCÁNDOTE…

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.

DESPIERTA. EL DÍA TE LLAMA…

Despierta. El día te llama
a tu vida: tu deber.
Y nada más que a vivir.
Arráncale ya a la noche
negadora y a la sombra
que lo celaba, ese cuerpo
por quien aguarda la luz
de puntillas, en el alba.
Ponte en pie, afirma la recta
voluntad simple de ser
pura virgen vertical.
Tómale el temple a tu cuerpo.
¿Frío, calor? Lo dirá
tu sangre contra la nieve,
de detrás de la ventana;
lo dirá
el color en tus mejillas.
Y mira al mundo. Y descansa
sin más hacer que añadir
tu perfección a otro día.
Tu tarea
es llevar tu vida en alto,
jugar con ella, lanzarla
como una voz a las nubes,
a que recoja las luces
que se nos marcharon ya.
Ese es tu sino: vivirte.
No hagas nada.
Tu obra eres tú, nada más.


INMINENCIA

Yo silencioso. Pero
grito, quejido, o risa
dentro y en pie con la ballesta armada.
Yo en tierra. Pero el barco
listo y los huracanes que me lleven.
Yo quieto. Pero
aquí, a los cuatro lados, cuatro tajos.
Yo nada, sombra, pasajero y aire.
Pero, ¡tantos rumbos seguros!
pero ¡tantos soles eternos!
Pero, ¡tantas calmas augustas!
Para mí, sombra, pasajero y aire,
hoy.


QUE SE APAGUEN LAS LUMBRES

¡Que se apaguen las lumbres,
que se paren los labios,
que las voces no digan
ya más: «Te quiero» ¡Que
un gran silencio reine,
una quietud redonda,
y se evite el desastre
que unos labios buscándose
traerían a esta suma
de aciertos que es la tierra!
Que apenas la mirada,
lo que hay más inocente
en el cuerpo del hombre,
se quede conservándole
al amor su futuro,
en esa leve estrella
que los ojos albergan
y que por ser tan pura
no puede romper nada.
Tan débil está el mundo
-cendales o cristales-,
que hay que moverse en él
como en las ilusiones,
donde un amor se puede
morir si hacemos ruido.
Sólo
una trémula espera,
un respirar secreto,
una fe sin señales,
van a poder salvar
hoy,
la gran fragilidad
de este mundo.
Y la nuestra.


SÍ, POR DETRÁS DE LAS GENTES

Te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.
Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.
También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.
Detrás, más allá te busco.
Por encontrarte, dejar
de vivir en ti, en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
-por encontrarte-
como si fuese morir.

Pedro Salinas


LI PO -POEMAS MÍSTICOS-

ESPERANDO EL VINO, QUE NO VIENE

Se ha ido a comprar vino
con la jarra de jade,
ligada con seda negra.
Pero ¿qué pasa? ¿Por qué se demora?
Las flores de la montaña,
sonriendo, coquetean conmigo.
Sería el mejor momento
para llevarse la copa a los labios.
Cuando cae la tarde,
beberé junto a la ventana de este,
con los vagos orioles que regresan.
En un día hermoso,
¿puede haber mejor pareja
que este viajero borracho
y la brisa de primavera?

PARTIENDO DE MADRUGADA DE LA CIUDAD DE BAIDI

Digo adiós a Baidi entre arreboles del alba.
Hoy llegaré a mi hogar recorriendo cien leguas.
Aúllan sin cesar monos en ambas riberas.
Se desliza, entre un bosque de montes, mi barca.

CONTEMPLANDO LA MONTAÑA DE LA PUERTA DEL CIELO

La montaña Puerta del Cielo
se parte en dos,
dejando libre curso al río Chu.
Sus aguas de esmeralda
se precipitan hacia el este
y luego giran al norte.
En ambas orillas,
los verdes picos gemelos
se miran cara a cara,
mientras una vela solitaria
está viniendo del sol.

CANTO A LA LUNA DE LA MONTAÑA EMEI

Oh luna de la montaña Emei,
hermoso medio disco de otoño.
Tienes esparcidas tus luces
sobre las impetuosas aguas
del río Ping Qiang.
De noche salgo del Arroyo Diáfano
y paso por las Tres Gargantas.
Te echo de menos y no te veo
hasta que llegamos a Yuzhou.


Li-Po

WANG WEI -POEMAS MÍSTICOS-

EL CERRO DE HUAZI

Los pájaros se han volado
hacia el infinito.
De nuevo montes y sierras
se tiñen de otoño.
Subo y subo, y luego bajo
por el cerro de Huazi.
¡A qué extremo llega
mi inmensa tristeza!

EL CERCADO DE LAS MAGNOLIAS

Las montañas otoñales
recogen la última luz.
Se ha volado la bandada
siguiendo al último pájaro.
De un tiempo a otro brillan
rayos esmeralda.
No tiene donde quedarse
la neblina vespertina.

EL JARDÍN DE LOS CIERVOS

Desierto el monte.
No se ve gente,
mas se oyen voces.
Lo hondo del bosque.
Unos rayos ponientes.
De nuevo resplandece
el musgo verde.

TRINOS EN EL BARRANCO

Los hombres ya descansan.
Caen flores de casia.
Silenciosa la noche.
Primavera en la vacía montaña.
Emerge la luna
y asusta a los pájaros.
Sus chirridos alborotan,
en un instante, el barranco.


Wang Wei

miércoles, 24 de septiembre de 2008

BÉCQUER, GUSTAVO ADOLFO - POEMAS MÍSTICOS-

RIMA VIII

Cuando miro el azul horizonte
perderse a los lejos
al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto,
me parece posible arrancarme
del mísero suelo,
y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.

Cuando miro de noche, en el fondo
oscuro del cielo,
las estrellas temblar, como ardientes
pupilas de fuego,
me parece posible a do brillan
subir en un vuelo
y anegarme en su luz y con ellas,
en lumbre encendido
fundirme en un beso.

En el mar de la duda en que bogo
ni aun sé lo que creo:
¡sin embargo, estas ansias me dicen
que yo llevo algo
divino aquí dentro!...

RIMA XLVII

Yo me he asomado a las profundas simas

de la Tierra y del Cielo,
y les he visto el fin, o con los ojos
o con el pensamiento.

Mas, ¡ay!, de un corazón llegué al abismo
y me incliné por verlo,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡tan hondo era y tan negro!


RIMA XC.- ES UN SUEÑO LA VIDA

Es un sueño la vida,
pero un sueño febril que dura un punto;
cuando de él se despierta,
se ve que todo es vanidad y humo...


¡Ojalá fuera un sueño
muy largo y muy profundo:
un sueño que durara hasta la muerte!...
Yo soñaría con mi amor y el tuyo.

RIMA XCV.- LA GOTA DE ROCÍO

La gota de rocío que en el cáliz
duerme de la blanquísima azucena,
es el palacio de cristal en donde
vive el genio feliz de la pureza.

Él le da su misterio y poesía;
él, su aroma balsámico le presta.

¡Ay de la flor, si de la luz al beso
se evapora esa perla!

RIMA LXIX

Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos,
¡Tan corto es el vivir!

La gloria y el amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos.
¡Despertar es morir!

RIMA X

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada.

Oigo flotando en las olas de armonías
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?
¡Es el amor que pasa!

RIMA IV

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!

Mas, ¡ay!, de un corazón llegué al abismo
y me incliné por verlo,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡tan hondo era y tan negro!

Gustavo Adolfo Bécquer