Fotografía cabecera del Blog, por Maribel Delgado González

¡ BIENVENID@ a LUZ DE MARZO !
BLOG de LUIS ÁNGEL BARQUÍN

La luz es el primer animal visible de lo invisible. José Lezama Lima

El poema es mayor que todos sus significados posibles. José Ángel Valente

No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron. Matsuo Bashô

Lo existente alcanza su pregunta en el hombre. Decir acacia, pájaro o desierto no es nombrar tres formas de ser, sino permitirles un posible acceso, siempre precario, a su propia identidad, misteriosamente implicada con la del hombre. Porque el hombre no piensa el mundo, sino que es el pensamiento del mundo. José Manuel Martín Portales

EL POETA

A José Ángel Valente
in memóriam


El amor, nos decía,
es la llama que guía
en la nada los pasos de los hombres.

Vaciaba sus manos
una vez y otra vez
para sentir el corazón en ellas.

Su alma, centinela
desnuda, era testigo
del baile de la luz y de la sombra.

Largo tiempo escuchaba
los sonidos durmientes,
las palabras en ruinas o las piedras.

Dibujaba sin lápiz,
ni mano, cada trazo
de la palabra silenciosa, pura.

Ausente de sí mismo,
descubría lugares
donde nacer de nuevo, sin memoria.

Abrazaba la idea
hasta exprimir el zumo,
y dejaba su imagen sobre el agua.

Era extraño y cercano
como un soplo de brisa,
como la propia sombra, como el fuego.

En el mundo de todos
era un simple extranjero;
era su patria el mundo de los sueños.

Luis Ángel Barquín

viernes 12 de junio de 2009

SOMBRA

Cuando soy yo, tú eres la respuesta;
cuando no soy, por mí preguntas, sombra,
y la luz te contesta con su llama.

Tú, retazo de noche,
desde el alba al ocaso -sin desmayo-
buscas detrás de cuerpos y de objetos
la forma de tu espectro, para ser
la rosa negra que nadie ha tocado.

Nadie ha visto tus ojos,
que tras los párpados del sueño velan
el último secreto de la luz.

No sé si existes pero tu leyenda
llega hasta aquí y ahora.

Acaso reinas cuando el Rey se ha ido
y los mendigos duermen en Palacio.

Fuera de techos, suelos y paredes,
lejos de rocas, bosques y caminos…,
alguna vez te he visto de reojo
-íntima, extraña y siempre sin figura-
cual ausencia de mí que me acompaña.

Luis Ángel Barquín